A D XENTE CORRENDERA

Formado por un grupo de corredores veteranos principalmente, algunos de nosotros llevamos mas de una quincena de años compartiendo carreras y entrenamientos,participando tanto en pruebas de atletismo oficiales como en carreras populares y carreras por montaña,sin dejar de lado las actividades de Montaña y Senderismo.
Casi todos tenemos en común, que entrenamos y es nuestro lugar de encuentro las instalaciones del Palacio Deportes de Oviedo.
En estos últimos años llegaron al club socios mas jóvenes de los que esperamos sigan manteniendo la pasión por el atletismo ya sea en las disciplinas de Maratón y Media Maratón y en las cada vez mas crecientes carreras por montaña con la misma ilusión que cuando comenzamos.


VUELVE EL INFIERNO "ANGLIRU 2014"

12 Octubre 2014 Riosa.

La subida al ANGLIRU es  en cuanto a desnivel  a superar de las  mas duras del asfalto 


Solo un participante  que representase al club en este evento.
Luis Miguel que vemos en la foto antes de la salida en Riosa 
 De subida mantenida en sus 13 kms los que alguna vez participamos
 en ella sabemos de la inolvidable satisfacción que produce alcanzar la meta. 
-o-o-o-o-o-o-
CRONICA de Luis Miguel.


Vuelve el Infierno: Angliru 2014
Pues nada compañeros, el 12 de octubre, festividad del Pilar tocaba reencontrarse con el 
asfalto, y de que mejor manera que subir al Angliru, puerto mítico donde los haya.
Para quien aún no lo sepa, nací y me críe en Riosa, de ahí que a pesar de no estar preparado ni 
física ni mentalmente para tal gesta, emocionalmente estaba a tope. Quizás sea debido a la 
crisis de los 40, y según se presupone el rememorar tiempos pasados es motivador.

Por el Angliru y todo el conjunto montañero del Aramo trayéme cuando era guaje, y no como 
corredor o montañero, sino como ayudante ganadero, lindiando vacas durante los veranos 
cuando subían a pastar a los pastos altos del concejo de Riosa. Era una buena forma de ganar 
unas perras para después ir a quemarlas a Mieres cuando salíamos de comedia. Hacía años 
que no subía al Angliru, pero el olor a puerto evocome muy buenos recuerdos de la infancia.
La modalidad de esta edición conllevaba carrera a pie y cronoescalada en bicicleta, pudiendo 
competir por parejas, uno a pie y otro en bici.
Los que corríamos a pie se nos convocó a las 10:45 para iniciar el asalto al coloso riosano. El 
ambiente era inmejorable, gente que había venido de todas partes del territorio español para 
medir sus fuerzas con la mítica montaña del Olimpo del ciclismo.
Yo me coloque a la cola del pelotón, pues sabía que ese iba a ser mi sitio durante toda la 
subida. La primera parte, hasta el área recreativa de Viapará se hace sin dificultad, siempre 
que no te cebes con un ritmo alto. Durante esta parte subí con un amigo del mi hermano, 
Jesús, un paisano de Palma de Mallorca de más de 65 años, donde benefícieme de su 
experiencia, y me divertí mucho con su buen sentido del humor, a pesar de ser mallorquín.
En el kilómetro 7 empieza el infierno, la “Cuesta les Cabanes”, con su 22% de pendiente. Logro 
aguantar con mi compañero unos 400 metros, y me descuelgo, a pesar de insistirme que 
subiríamos juntos, pero yo no estaba preparado mentalmente para sufrir, solo quería disfrutar, 
así que preferí ir al tran-tran, y hacer mi carrera.
 Afrontando una de las duras rampas.

A partir de les “Cabanes” ya no hubo descanso, no bajas del 12%, así que nos tocó superar 
apretando los dientes las rampas de “LLagos” 12,5%, “los Picones”18%, y “Cobayos” 19%, 
antes de afrontar la temida “Cueña les Cabres”23%. En esta pared no me quedó más remedio 
que adoptar postura corredor de montaña y caminar palancando con las manos en los muslos. 
Una vez superado el muro ya casi podía saborear la victoria, no obstante aún quedaba la 
guinda, una última rampa no tan dulce, “La Aviru” 21,5% de pendiente. Gracias a los ánimos
de los ciclistas y corredores que descendían tras haber coronado, eché lo que me quedaba. 
El ultimo kilometro es prácticamente en descenso hasta la meta, donde logré alcanzar el cielo 
del Angliru tras haber superado “el infierno”. No obstante a pesar de la fama de su dureza, uno 
no se queda con esa sensación, más bien surge cierto enamoramiento hacia esta montaña, 
probablemente porque te quedas prendado de su paisaje donde se respira historia y leyendas 
que se han ido escribiendo durante siglos, y uno tras lograr ascenderla se empapa de ello, 
aunque no haya hecho historia.

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