A D XENTE CORRENDERA

Formado por un grupo de corredores veteranos principalmente, algunos de nosotros llevamos mas de una quincena de años compartiendo carreras y entrenamientos,participando tanto en pruebas de atletismo oficiales como en carreras populares y carreras por montaña,sin dejar de lado las actividades de Montaña y Senderismo.
Casi todos tenemos en común, que entrenamos y es nuestro lugar de encuentro las instalaciones del Palacio Deportes de Oviedo.
En estos últimos años llegaron al club socios mas jóvenes de los que esperamos sigan manteniendo la pasión por el atletismo ya sea en las disciplinas de Maratón y Media Maratón y en las cada vez mas crecientes carreras por montaña con la misma ilusión que cuando comenzamos.


III Media Maratón Las Catedrales (Lugo)

10/9/16 III Media Maratón Las Catedrales (Lugo)
 Crónica de Félix

 Vuelvo a correr esta preciosa carrera dado la buena experiencia del pasado año. 21,1 Km que nos llevarán bordeando la costa desde Ribadeo hasta la famosa playa de Las Catedrales pasando por carreteras, sendas de tierra y caminos de losetas. Este año han aumentado considerablemente el numero de inscritos, con un total de 975. La belleza de los paisajes y el divertido trazado atraen en cada edición a más participantes.
 Salgo de Oviedo con 30º y un sol aplastante, correr así una media maratón va a ser muy duro. Por suerte ya saliendo de Asturias el tiempo mejora y las temperaturas son mas suaves, el cielo está nublado incluso llueve por momentos, y el termómetro marca 23º, Galicia nunca defrauda. Hay bastante bochorno, pero a la vera del mar la brisa atenuará la sensación de calor.
 Físicamente no estoy en mi mejor momento: desde el último trail de Pajares llevo arrastrando unas molestias en el pubis que no me han dejado entrenar como yo hubiera querido y además hoy me ha atacado el primer resfriado de la temporada, cortesía de la pequeña de la casa. Así que me tomo un antigripal y un gel con cafeína y rezo para que el proceso no vaya a más.
 De momento durante el calentamiento, el pubis no da señales, parece que tengo algo cargado el gemelo derecho, aunque no creo que me dé excesivos problemas.
La carrera se da la salida con un poco de retraso desde la plaza del ayuntamiento de Ribadeo, pocos minutos después de las 17h.
 Me siento bien, la ausencia de molestias en el pubis me da alas y el trazado de los primeros metros también acompaña, así que dejo ir a los supercorredores delante, un grupo de 16 o 17 hombres y me marco un ritmo bastante alegre. Damos una vuelta por el pueblo, pasando de nuevo por el ayuntamiento, bajamos rápidamente hacia el puerto y afrontamos una fuerte subida. Me muevo en un ritmo de 3 40 min/km. Tengo que ir pensando en lo que viene. Hay que ir poniendo el freno. Escaneo mi cuerpo de nuevo. El pubis se está portando, el gemelo derecho parece que quiere el protagonismo, pero sin pasarse. Estoy muy contento. La cosa marcha. Me emparejo con un corredor fibroso que tiene cara de ir muy sobrado. Me propongo aguantarle el ritmo durante unos kms. lo hago, pero sólo puedo seguirle 2 más. Estamos en el Km 5 y queda mucha carrera. Ya empezamos a entrar por algún segmento de tierra y piedra que castigan silenciosamente y con alevosía las piernas de los corredores.
 Pasamos por continuas subidas y bajadas, un auténtico rompepiernas, que hacen de esta media una de las más duras que he corrido. Estoy fuerte por ahora y no bajo de los 3 55 min/km. Los caminos pegaditos a la costa son un verdadero goce para los sentidos. Mi cuerpo responde y disfruto de las vistas. 
 Km 8 Me alcanzan 2 hombres que  corren a la par, de esos amigos que parecen siameses, mismos cuerpos, mismo ritmo y casi misma forma de correr. Les pregunto cual es su objetivo y entre bromas me confirman que piensan seguir a este ritmo hasta meta. Por su forma de andar parece que lo harán, los sigo de cerca. Pasan un par de km y ya se me empiezan a ir ya que el cansancio me está haciendo mella. Bajo ritmo y se me escapan definitivamente.
 Estamos en el ecuador. Corro ahora siempre por debajo de 4 10 min/km. Pienso que tengo margen suficiente para mejorar el tiempo del año pasado. Debo aguantar y seguir a este ritmo, aunque no es muy rápido me permite resistir con fuerza. Pasó el ecuador, sé que dejo atrás la parte más dura de la carrera. Esto me anima. 
Km 13 y devoro un gel sabor cola. Seguimos girando derecha, izquierda, derecha, repechos de hierba, piedra, cruzamos puentes, pisamos terreno irregular y pedregoso, pasos de asfalto, más repechos. No hay un tramo igual que el anterior, siempre cambiante, no te permiten un momento de tregua, no se puede llevar un ritmo cómodo y regular. Esta es la gran dureza de esta carrera y a la vez su gran atractivo. 

Km 15 y pasamos el pueblecito costero de Rinlo. La gente se agolpa en el puente de la pequeña ría, anima con entusiasmo y yo lo agradezco. Mis fuerzas están empezando a escasear. Pienso que queda ya muy poco por delante. Sigo viendo de vez en cuando en los tramos más despejados a los “gemelos”. Ya me sacan unos 3 minutos.
 Km 17. Ahora hay más cabeza que piernas, voy descontando los metros en mi cabeza como un mantra. Sigo mi pensamiento de emergencia optimista: cuando entro en el siguiente Km ya veo el siguiente muy cerca. El autoengaño puede ser tu tabla de salvación en determinadas situaciones. Km 18 Tiro de recopilatorio musical y repito en mi cabeza alguna estrofa de lo escuchado en el concierto de ayer en el Botánico. Angel Stanich y su “Miss trueno’89” me hacen compañía estos últimos kms. 
Paso a un corredor que tuve a la vista durante bastantes km, no debo ir demasiado mal pero poco después me soprepasa fácil a su vez otro a mi. 
 Toda la carrera he corrido solo. Los corredores vamos bastante separados en esta zona de carrera en que me hayo. Sigo pasando entre grupos de espectadores que bordean el camino. Esos ánimos no me sobran precisamente en estos momentos.
Queda un km y estoy verdaderamente cansado, mis rodillas cada vez están más bajas. Me pesan toneladas. Siento mucha fatiga. Me adelanta otro corredor y se lo recrimino con sorna. Sonríe y sigue adelante.
Oteo desde arriba varias pequeñas playas que serían un buen sitio para descansar, pero no puedo todavía…Pero ahora...creo que..¡Si! Veo ya los maizales. Veo el fin. 
 Paso la última dificultad. El paso por la playa de Esteiro, con sus grandes rocas pulidas y blancas machaca mi cuerpo y mi espíritu. Ya me adentro en el estrecho camino de tierra, ya tengo el maiz a la derecha y la meta al fondo. Saludo al público que hace el pasillo y vuelvo a agradecer su aliento. ¡¡Meta!! Entro en 1h 24’ 41”. Llego vacío, agotado. He mejorado en 4 minutos el tiempo del año pasado para situarme en el puesto nº19. He sufrido, pero estoy muy satisfecho.
 Enhorabuena a la organización. Es una carrera fantástica.
Un abrazo y hasta la próxima!
Fotos de David Molejon y Chus Carretero .

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