A D XENTE CORRENDERA

Formado por un grupo de corredores veteranos principalmente, algunos de nosotros llevamos mas de una quincena de años compartiendo carreras y entrenamientos,participando tanto en pruebas de atletismo oficiales como en carreras populares y carreras por montaña,sin dejar de lado las actividades de Montaña y Senderismo.
Casi todos tenemos en común, que entrenamos y es nuestro lugar de encuentro las instalaciones del Palacio Deportes de Oviedo.
En estos últimos años llegaron al club socios mas jóvenes de los que esperamos sigan manteniendo la pasión por el atletismo ya sea en las disciplinas de Maratón y Media Maratón y en las cada vez mas crecientes carreras por montaña con la misma ilusión que cuando comenzamos.


III TRAIL DEL SUEVE

El día 30 de abril de 2017 con salida a las 9:30 horas tuvo lugar el III TRAIL DEL SUEVE " La Pisada del Diantre ". 
Este año se trasladaba su inicio desde Lastres hasta Colunga con motivo de la marea alta, y se quitaba por tanto uno de los tramos mas característicos y guapos, pero también el mas temido ( el pedreru por la costa ).

El recorrido es de 32 kilómetros y 1600+ aunque como siempre estos datos son dispares de unos corredores a otros.
Desde Colunga bajamos hasta la Playa de La Griega ,continuamos por una revirada senda costera varios kilómetros,pasamos a la Playa de la Isla, Playa de la Espasa y a partir de aquí abandonamos el mar y nos vamos a la montaña.

Después de unos tramos intermedios de pista ancha y algo de asfalto nos adentramos en el Hayedo de la Biescona y la majada del Bustacu donde comienza la parte mas dura con una subida de 500+ en 2 km.Coronado el Picu Pienzu descendemos en 5 km y medio 
casi 1100 metros que nos ponen a las puertas del pueblo de Carrandi.
Y cuando parece que ya solo queda lo mas fácil, un continuo sube y baja por terreno irregular y con barro hace que el 
ritmo decaiga mucho y nos puede caer una minutada en estos 4 km.-

Miguel Ángel finalizaba la misma en una posición 8 absoluto y 2 vet A


Esta prueba inaugura la Copa d´Asturies de carreres por montaña que este año esta formada por 5 pruebas.

Mar y montaña en una misma carrera.- Saludos correnderos

Continuamos la entrada con la Crónica que como de costumbre nos envía Félix.


30 de Abril de 2017. III Trail Pisada del Diantre.





 Miguel Ángel, Ernesto y yo, madrugadores como nadie, ya estamos en la Plaza del Monumento de Colunga. Lugar elegido este año para iniciar y cerrar la primera prueba de la Copa de Asturias de carreras por Montaña, quizás la más liviana de las 5 de las que se compone. La Federación quiere emociones fuertes para los que completen las 4 requeridas para puntuar. 
 Esta edición promete 32 kms (finalmente serán algo menos) y unos 3500 mtrs d.a. Con un pequeño cambio de recorrido: se suprimirá una zona de pedrero desde la playa de La isla a la Espasa debido a las condiciones climatológicas. Todo por la seguridad del corredor. Un punto más a favor de esta carrera.
 Esas condiciones climatológicas antes mencionadas de componen de fuerte viento y lluvia, aunque no hace un frío excesivo.
 Tras recoger el dorsal, charlamos con varios colegas corredores en un bar cercano. Miguel y yo correremos la distancia larga 32 km. y Ernesto la corta “El diantrín” 15km, que transcurrirán íntegramente a la vera del cantábrico. Casi sin desnivel, un buen recorrido para no iniciados en el trail.
 La salida se hará en dos tiempos. Primero la 32k y media hora más tarde la 15k.
 A medida que se acerca la hora la lluvia arrecia. La niebla no deja ver casi nada ya de nuestro objetivo: El Picu Pienzu, cima de la carrera de hoy, con 1160 mtrs. de altitud. El Monte más alto de Europa en relación con su cercanía al mar.
 Miguel y yo, tras un breve calentamiento, ya estamos rodeados, como dos islas de epidermis entre un mar multicolor de chubasqueros. Llevamos tan solo la azulona sin mangas del equipo, sin ningún apero más. Me da que no tardará en escampar.
 9:30h. Salida puntual. Nos dirigimos en primer lugar a nuestro particular tour de playas asturianas. Primero La Griega. Seguimos. Senda llana casi en su totalidad, salpicada de algún ínfimo escalón, que se solventa sin mayor problema.
 En uno de los puentes, un colega del “nava trail” resbala al paso de un puente de madera y cae aparatosamente justo delante de mi, afortunadamente sin consecuencias. Sigo tras asegurarme que se encuentra bien. Pequeño rasguño en su rodilla izquierda tan sólo.

 Voy tranquilo, admirando el paisaje. La lluvia no cesa y en las partes más expuestas, el viento nos azota con fiereza. Me lo tomo con calma en esta parte de la carrera. Es muy corredera pero aún hay mucho camino. Mucho curveo, zonas estrechas. Divertido.
 Me rebasan varios corredores pero me mantengo en mi ritmo conservador. Arribamos a la segunda playa: La Isla. Ya se acerca el final de esta parte del recorrido. Hemos pasado ya el primer avituallamiento en el que no he parado. Todavía no he roto a sudar. Salimos a la carretera. Es un tramo corto antes de llegar a la tercera playa.
 La Espasa. Cruzamos la desembocadura del río que le da nombre. Pies mojados. Cabeza fría. 
 Llegó al segundo avituallamiento. Aquí, parada obligada. Estudiando el recorrido previamente vi que hay bastante distancia con el próximo punto para beber. 
 Estamos en el km 9.
 Se acaba la playa y empieza la montaña. En este punto la tormenta se ha cansado. No ha podido con nosotros y se aleja derrotada. Todavía sopla alguna racha de viento que quiere ponernos las cosas algo más difíciles cuando alternamos subidas de tierra y asfalto, antes de adentrarnos en el hayedo de la Biescona. Aquí, mi compañero del Nava trail, bravo como nadie, me vuelve a dar alcance y pone tierra de por medio. ¡Tiene casta el tío! y buenas piernas, ¡vive Dios!


 El Diantre espera agazapado para hacer de las suyas. Intentaremos esquivarlo y escapar de sus astutos ardides entre grandes rocas arropados con su manto de verde musgo, troncos caídos como gigantes dormidos y enormes árboles que se yerguen sobre nosotros mirándonos con displicencia. "Pobres criaturas corredoras, pequeños seres  escurridizos que osan interrumpir la paz del gigante de roca"
 Impresionante paisaje. Bosque de cuento. Pienso en este entorno bucólico mientras le doy al pulsador de mi cámara una y otra vez. Esta es sin duda una de las zonas más bellas del recorrido.
 Algún amíguete me anima. Aún veo al “Nava trail” correr a unos minutos ya de mi. Pero nada más. Estoy corriendo bastante solo.
 Dejamos el hayedo y seguimos subiendo. El paisaje se vuelve más diáfano. El ascenso está siendo cómodo. El crono marca el km 16. No está nada mal. Voy bastante bien de fuerzas. Pero quiero mantener este ritmo cómodo. La última parte de la subida requerirá un buen esfuerzo.
 Avituallamiento del Bustacu. Bebo y como con calma. Aquí empiezo a ver a más corredores. Salimos para atacar los últimos metros del ascenso a este Pienzu.
 ¡Salta la sorpresa! ¡Sale el sol! Un sol de esos que pega justo después de llover, que crea una atmósfera húmeda y pegajosa. Menos mal que el viento, se alía ahora con nosotros para refrescarnos el cuerpo.
 Gran alivio para mi este cambio en el tiempo: las tomas de mi próximo video serán mucho mas vistosas.
 Pego las manos a las rodillas y no las separo hasta ver la Cruz en la cima del Pico. Miro hacia arriba. Una hilera de hombres van a derecha e izquierda como mecanizados. Poco queda para coronar. Tramo trabajoso.
 Paso al lado de la famosa cruz. Km 19. Sopla casi un vendaval. Magnífico panorama se yergue ante mis ojos. Atrás queda la playa, allí abajo. Se divisa perfectamente el litoral y los picos de Europa al otro lado.
La bajada es realmente exigente. Muy pendiente. Hay que retener muchísimo. Los cuadriceps se quejan sin cesar. "No puedo parar, tendréis que aguantar, chicos”
 Continuo por prados salpicados de grandes piedras. Hay que saltar y esquivar obstáculos continuamente. Se hace agotador.
 Estoy solo otra vez. No veo a ninguno de los corredores con los que llegué a la cima del pico. Debo de estar bajando muy lentamente.
 Poco a poco el descenso va aflojando en dureza. Va apareciendo el barro. De pronto veo algo rojo a lo lejos. Sí, es un corredor. ¡Qué alegría! 7 kms de soledad que comento con él.
 Ahora en el km 26. Subimos un pequeño repecho, con algún tramo de hormigón, que da paso al último avituallamiento y control de paso, en Carrandi.
 Allí dejo a este chico, para volver a afrontar sin compañía los kilómetros finales. Lo único que no me deja es el barro. Cada vez abunda más. Enormes charcos. Pasos en los que las piernas se hunden por encima del tobillo.
 El cansancio va apareciendo, pero ya está hecho. Casi. Km 28. El terreno no es llano. Hay mínimas subidas. Rompepiernas. Paciencia.
 Km 29 y ya estamos llegando al pueblo. ¿Ya? no van a salir los 32 reflejados en el track. Bueno, no le haremos ascos a esta sorpresa.
 Enfilo una cuesta. Voy muy contento. Llego fuerte. Miro el crono y miro el arco de meta. Tiempo: 3h 19’ 34”. Puesto 42º. Senior 20º. Buena carrera. Voy cogiendo confianza.
 Impecable organización. Exquisita señalización. Gran trato al corredor. Enhorabuena. Avituallamiento final muy generoso.
 Un abrazo y hasta la próxima!
Fotos cortesía de MariaW. Carreras Asturias, José Manuel Valle y Ernesto Alvarez


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